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Las Intendencias de Canelones, Montevideo y San José junto con el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento territorial y Medio Ambiente acordaron promover acciones para incorporar el área de los humedales del Río Santa Lucía al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), implementar un programa de educación ambiental para las escuelas del entorno de dichos humedales y elaborar un plan para la gestión integral del patrimonio arqueológico de la cuenca inferior y media del Río Santa Lucía. El proceso de análisis y discusión interinstitucional para la elaboración de la propuesta se desarrolla bajo la coordinación del Programa Agenda Metropolitana, ámbito en el que participan, además de los organismos firmantes del acuerdo, otras instituciones involucradas en la toma de decisiones a nivel territorial en el área en cuestión.
La cuenca baja del río Santa Lucía posee una extensión aproximada de 450 kilómetros cuadrados. El área que se propone incorporar al SNAP es parte de ella, y se extiende a lo largo de unas 65.000 hectáreas, desde la desembocadura del Río Santa Lucía en el Río de la Plata, incluyéndola, hasta el norte de la ciudad de Santa Lucía, abarcando el territorio de los tres departamentos mencionados. Se caracterizan por ser los humedales salinos más extensos e importantes de la costa uruguaya, y por contener un alto grado de biodiversidad, reconociéndose la existencia potencial de 74 especies vegetales, 64 de peces para toda la cuenca del río, 18 de anfibios, 29 de reptiles, 229 de aves y 42 de mamíferos.
Además de la importancia para la conservación que le confiere la biodiversidad, los humedales son importantes por la prestación de servicios ambientales, destacándose entre otros la amortiguación a las inundaciones, el mantenimiento del ciclo hidrológico natural, el filtrado natural de contaminantes y sólidos, la retención de nutrientes en el sistema, la generación de turberas y la provisión de alimentos (i.e. recursos pesqueros), fibras, arcillas, arena, así como el potencial para el uso turístico y recreativo, El río es también fuente de agua para riego y provisión de agua potable para las localidades de la región metropolitana.
La delimitación del área protegida que se propone incorporar al SNAP (ver mapa), ha sido definida e integrada a partir de dos componentes geográficos. Por un lado, una zona núcleo que corresponde en su mayor extensión a la planicie de inundación y a la desembocadura del Río Santa Lucía. En esta zona se pondrá énfasis en objetivos de conservación de los ecosistemas naturales presentes, permitiendo un uso sustentable de los recursos naturales para el mantenimiento de pobladores locales, el disfrute, esparcimiento y educación de la sociedad y el desarrollo de actividades de investigación.
La segunda zona es adyacente y circunda en su totalidad a la primera, y su propósito principal es el de amortiguar los impactos que pudiesen afectar a la zona núcleo. Presenta un alto grado de intervención por el uso intensivo de la agricultura y la ganadería. En esta zona, las actividades realizadas deberán ser compatibles con los objetivos de conservación de la zona núcleo. Se promoverá la continuación de las actividades productivas tradicionales, conservando, de esta manera, elementos significativos de la cultura rural del país. Junto con ello, se entiende de importancia la identificación a escala apropiada y la conservación de aquellos espacios geográficos con ambientes naturales en buen estado de conservación.
El área de los humedales del Santa Lucía ha sido seleccionada por el SNAP para el desarrollo de una experiencia de educación ambiental. En 2009, el programa de Educación Ambiental (PEA) está siendo implementado en todas las escuelas de los departamentos de Canelones, Montevideo y San José que quedan integradas dentro de la delimitación geográfica del área (un total de 26). El objetivo de la propuesta educativa es lograr la participación emprendedora y creativa de niños, niñas, docentes y de la comunidad, con atención en la protección de los humedales y la conservación de la biodiversidad. Se trata de desarrollar una experiencia de educación ambiental susceptible de ser integrada a las tareas curriculares de cada escuela de manera respetuosa y eficiente, adaptada a los ritmos y especificidades locales.
Acompañando el proceso de conformación de los actuales humedales del Río Santa Lucía, se pueden identificar una serie de evidencias arqueológicas que hacen referencia a la presencia humana en el lugar, y que se remontan aproximadamente a unos 5000 años atrás. La riqueza arqueológica del área de la Cuenca Inferior del Río Santa Lucía se reconoce desde fines del siglo XIX, sin perjuicio de que es para fines del siglo XX que surge una primera aproximación sistemática a la prehistoria del área, y de que recién en 1998, se aborda la investigación de la Cuenca Inferior del Río Santa Lucía con una óptica regional. El Patrimonio Arqueológico esta constituido por los restos físicos y tangibles de la acción humana del pasado. Las características particulares de estos restos es que son bienes de interés público, frágiles y no renovables. Estas características hacen necesario que se ejerza una protección pública sobre ellos, a través de una legislación que impida su destrucción o alteración. Actualmente el patrimonio arqueológico del área corre severo riesgo de desaparecer bajo el efecto del crecimiento urbano, la explotación de áridos, obras de infraestructura e industriales entre otros factores que impactan sobre el mismo.
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