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diciembre de 2006.
La jueza Graciela Gatti procesó con prisión a Bordaberry en diciembre de 2006 por 10 delitos de homicidio especialmente agravados en reiteración real, en calidad de coautor, aunque excluyó el "atentado a la Constitución", al considerar que el mismo habría prescrito. Un tribunal ratificó ese fallo.
Luego de que Gatti pasó al juzgado contra el crimen organizado, el caso de Bordaberry fue transferido a su colega Mariana Mota.
El abogado defensor de Bordaberry, Gastón Chávez, dijo a la AFP que Mota aún no le remitió el expediente elevado por Tellechea, y que esepra recibirlo este lunes.
Una vez que la defensa reciba el expediente, tiene 30 días de plazo, con una prórroga de otros 15 días, para presentar sus descargos, y la jueza puede luego pedir ampliación de pruebas antes de emitir un fallo, el que "no creo que esté para este año", estimó Chávez.
Bordaberry también fue procesado con prisión en noviembre de 2006 por el juez Roberto Timbal como coautor de homicidio especialmente agravado por el asesinato de cuatro uruguayos exiliados en Argentina en mayo de 1976.
Se trata de las ejecuciones en Buenos Aires de los legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, y de los tupamaros William Whitelaw y Rosario Barredo.
La fiscal Mirtha Guianze, que entiende en este expediente, dijo a la AFP que aún no elevó su acusación, debido a que "la defensa pidió prueba diligencial a Estados Unidos, pedido al que el tribunal hizo lugar, y dio un plazo de 180 días que vence en setiembre".
Bordaberry, de 81 años, cumple prisión domiciliaria debido a problemas de salud, en especial respiratorios, ante una patología "crónica, severa e irreversible", según dictaminó a comienzos de 2007 una junta médico-forense.
Bordaberry ganó las elecciones presidenciales en Uruguay de 1971, en medio de una violencia política desatada por el accionar de la guerrilla tupamara y la represión de las fuerzas conjuntas (policía y militares).
Asumió el gobierno en marzo de 1972 y en junio de 1973 recurrió a las Fuerzas Armadas para disolver el Parlamento e instaurar una dictadura. Los militares lo destituyeron en 1976 y continuaron en el poder hasta 1985, cuando Uruguay volvió a la democracia.
La dictadura uruguaya dejó 38 desaparecidos en el país, 182 en Argentina, ocho en Chile, dos en Paraguay y uno en Brasil, según datos de la Comisión para la Paz creada en agosto de 2000 por la Presidencia con el fin de analizar, clasificar y recopilar información sobre las desapariciones forzadas. |